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lunes, 2 de julio de 2012

Ou mai gudnes!



Latinos are all the same. Wherever they go, they just make the real estate business go down and crime rates go up. They take our jobs and make us spend money we don't have on them and their ever-multiplying offspring. Hispanic children taking the space of our own American sons and daughters, sons and daughters that are now constantly surrounded by drug dealers and gang members.

Not only that, but pussy liberals want to make you believe that these people should be treated the same as a true American! Forget the fact that they just bring millions of poor, uneducated souls to our country. Liberals want you to actually think that its your fault! America's built on a society of democracy, but these leeches don't belong in the system, they just suck the lifeblood out of our great country.

They're supposedly a bunch of different countries, but really, the only way to distinguish between all those Mexican niggers is the way they steal from you. Mexicans take our jobs. Puertoricans cheat on Welfare and rob. Dominicans sell drugs and run scams. Hondurans, Guatemalans and all the other Central-american bastards kill and join gangs. Besides that, they're all the same, no-good, papist wetbacks. Only way to be safe is to close that damn border.

Los haitianos son un problema. No solo roban, sino que también violan a nuestras mujeres y destruyen la santidad de nuestra fe con sus practicas herejes. Son la peor gente en este mundo, y tenemos tanta mala suerte que de todas partes donde podían nacer, nacen al lado de nuestra tierra santa, la mejor tierra del mundo.

Y encima vienen gringos y franceses a hablarnos mierda y decirnos que somos racistas y debemos ayudarlos, pero no entienden que los que nos tenemos que tragar esta invasión somos nosotros. Que los que tenemos que sacarnos el pan de la boca somos nosotros.

No entienden, creen que es fácil vivir al lado de tanto ladrón. Tan feos y orgullosos, que nos odian y están locos de poder quedarse con este país. No es justo. La única manera en que podemos protegernos es cerrando esta bendita frontera



Muy bien, ¿alguien notó la diferencia? ¿No? ¿Saben por qué? Porque no hay ninguna,

miércoles, 27 de junio de 2012

El Evangelio según la vecina.






La religiosidad dominicana ha sido siempre un rejuego de altibajos. Desde presidentes sacerdotes y concordatos con dictaduras, hasta proselitismo multimedia. La religión, su comprensión y las ideas que se forman en la sociedad local han sido un aspecto primordial en la generación de una identidad dominicana. No solo catolicismo dogmático, sino protestantismo, vudú y todo tipo de sincretismos. Todas estas una parte fundamental de lo que es "ser dominicano".

Lo que si puedo decir con suma franqueza es que no se si todo esto ha sido para bien.

No me tomen a mal. Soy católico practicante hasta los limites que me permite una vida ajetreada de ciudad. Pero creo que existe un problema con nuestra religiosidad. Es, en verdad, un problema que existe con la religiosidad en todo el mundo. Pero mi blog no es de todo el mundo. Mi blog es de aquí. El problema es que vivimos una religiosidad excluyente. Una religiosidad que no admite crecimiento del individuo. Me explico.

La religiosidad local viene muy cargada de un aspecto racial. Fue, y para muchos, aun es, lo que nos "hace mejor" que los vecinos del otro lado de la frontera. Un "catolicismo puro" libre de toda mácula dogmática. Sin saber que gran parte de la creencia dominicana nace de la tradicion local. O sea, practicamos un catolicismo muy cargado de sincretismo. No digo que eso sea malo, en verdad no lo es. Es algo bueno. Lo que si es malo es pensar que se es mejor que el vecino por practicarlo.

En la modernidad, esto ha sido en gran parte reemplazado por el protestantismo que se afana en "eliminar tradiciones" y acogerse "solo a la biblia". El problema en ese caso es que una creencia libre de tradiciones es una creencia artificial, un trasplante de las necesidades centro-europeas del siglo XVI en medio del caribe contemporáneo. Al final, ambos grupos, católicos y protestantes, solo logran alienar al otro cada vez más, causando una ruptura no solo religiosa, sino social. Separando y causando enemistades improductivas en gentes que deberian trabajar juntas, no separadas.

Lo verdaderamente penoso es ver como solo se ponen de acuerdo ambos grupos en temas como el control migratorio y la intolerancia sexual. Temas tan improductivos como hipócritas. Improductivos porque la sociedad necesita educación, no más represión. Hipócritas porque todas las denominaciones se han hecho más poderosas y ricas con los inmigrantes. Sin hablar de que la intolerancia sexual es un chiste de mal gusto, con tantos casos (de parte de ambas denominaciones) de religiosos sexualmente abusivos.

¿Qué logra esto? Logra que, aunado a la eterna injusticia política dominicana, miles de nacionales y inmigrantes busquen "soluciones rápidas" religiosas. Honestamente, ¿ustedes han visto el atraco que es una iglesia Pare de Sufrir? ¿Con la desfachatez que le quitan el dinero a la gente? ¿Ustedes saben por qué la gente se deja? No se dejan por brutos; ni al bruto le roban así. Se dejan porque sus otras opciones solo le venden decepción e intransigencia. Se dejan porque el mensaje va ya digerido y dulce a sus bocas. No lleno de la velada amargura católica ni la soberbia fundamentalista protestante.

¿Es mala la religión? No, creo que no lo es. Se puede lograr mucho bien para el individuo con una firme creencia. Malo es cuando creemos que esa creencia nos hace mejores que los demás, cuando deja de estar al servicio de ese individuo. Si nota, hay muchas ideas entre comillas en este articulo. Es que en materia de religión, hay mucho que leer entre las letras. Para dejar entonces, las cosas claras, comprendan que Dios es de todos.

Dejen de creerse que solo ustedes lo conocen bien.

martes, 26 de junio de 2012

El amor después del cólera.

El amor es el tema favorito del ser humano. Es imposible que pase un solo día sin que escuchemos historias, alegres o tristes, de grandes o terribles amores que se gestan cual semilla al viento. Parecería ser el amor algo universal, una fuerza que rodea a todo y a todo lo vuelve sencillo y bello. Pero no es así en la practica del hombre. Aun siendo lo que más perseguimos, es lo que menos conseguimos. Es extremadamente esquivo y misterioso para ser algo de lo que tanto se ha escrito y hablado a través de los milenios.

El problema yace en que además de de ser objeto de adoración, el amor también lo es de escepticismo. Nada causa más duda que el supuesto amor; más suspicacia. Podemos creer en muchas cosas, pero un amor exótico nos parece alienigena. Amor, verdadero puro y fiel, lo vemos como una jugarreta del menos aceptado de los dos miembros de la pareja. O también una descalificación de ambos miembros de la pareja. Porque, creemos todos en el amor, pero que mal miramos a la pareja gay, o interracial. El pobre siempre esta buscando escalar posición y el pudiente busca placeres desconocidos para la gente de su clase. ¿De dónde viene este planteamiento, tan generalizado y aceptado? ¿La raíz europea nos estará afectando una vez más?


Lo único que puedo decir es que la propia existencia nacional es evidencia de que el amor entre parejas extremadamente diferentes no solo puede, sino debe ocurrir. Me criticaran algunos, pero República Dominicana se debe como país al amor expreso entre dominicanos y haitianos. ¿O de dónde creen que salieron 8 millones de mulatos en este lado de la isla? Observen las poblaciones anteriores al 1821. Ahora, observen las poblaciones desde el 1844. ¿Ustedes creen que todos esos muchachos salieron de la nada? No salieron de cientos de miles de violaciones. Salieron de miles de relaciones amorosas. El estigma que sufre el dominico-haitiano, aunque no tan verbal como antes, sigue siendo una constante en nuestra sociedad. Antes de que me digan que no, pregúntense: ¿me he enamorado de alguna otra raza, o una clase considerada inferior a la mía? ¿Al menos encuentro atractivas a estas personas? Si tu respuesta es sí, felicidades. Si es no, ¿qué te ha detenido?


A ver cuantas cosas malas
encuentras en esta pareja. . .
Si, aun con todas estas limitantes es verdadero el amor entre las razas, tan ajenas las unas a las otras como lo son a veces. Si, puede una persona de un país del primer mundo ser correspondido con fidelidad por la pareja tercermundista; o un nativo rico a un inmigrante pobre. La evidencia esta en cada niño negro de ojos verdes. Cada morena de pelo lacio. Pensar que cada relación que existe nace del materialismo es un prejuicio bruto y malicioso. Es más, iré un paso más adelante y diré que aun existiendo un materialismo de base, el amor puede nacer de cualquier relación. Durante siglos casi todos los matrimonios fueron de esa misma manera, por conveniencia. Pensar que todos los matrimonios a través de la historia eran relaciones abusivas e infelices es una fantasía antipática.

Tal vez tenemos que dejar de engañarnos a nosotros mismos. Tal vez es que el amor no es nada místico. Es mucho trabajo, esfuerzo y sacrificio, para poder dar cabida a otro individuo dentro de uno mismo. No es una maravilla, es un profundo cambio en el cual una persona debe ser lo suficientemente madura como para dejar de existir como individuo y convertirse en sociedad. Si ves el amor como una fantasía de cuento de hadas, entonces no me sorprende que no quieras ver a la princesa con el oscuro extranjero.

Ahora, si entiendes lo difícil que es vivir y más aun amar, ¿qué más da si tu pareja es negra, pobre o de tu mismo sexo? Ya estás haciendo la parte más complicada.

sábado, 23 de junio de 2012

¿Por qué acusamos al negro y lo seguiremos acusando?

Hoy mi buen amigo Diego Giron Chalas me indico que leyera un articulo de opinión en la versión digital del periódico El Caribe, escrito por un caballero llamado Felipe Auffant Najri. En susodicho articulo, el cual pueden ver aquí, el señor Auffant explica con lujo de detalles el porqué la "migración de pobres extranjeros" es la mayor causa de la pobreza sostenida de la República Dominicana. No una razón secundaria o un efecto de arrastre dadas las condiciones de ambos países, sino la primera y más relevante razón de nuestra condición tercermundista.

Quiero, sin inflamar mucho mi propio comentario, llevarlos a la Alemania de los años veinte y treinta, donde la mala economía, destrozada en la pos-guerra, se le atribuyó a un grupo muy parecido al grupo haitiano que acusa este caballero. Si argumentan ustedes que los judíos se parecen poco a los haitianos, el parecido radica en su posición como "extranjero indeseable". Vilipendiar a grupos étnicos es una de las maneras más sencillas de intentar lograr unidad económica nacional, aun cuando esos grupos étnicos son pare del motor que impulsa la economía de un país.

Utilizaré el mismo ejemplo que mi hermano Girón (el cual aparece velado en el articulo del señor Auffant) la economía norteamericana del sur de los Estados Unidos funcionaba exclusivamente gracias a la participación forzosa de esclavos negros. Estos eran el estrato más pobre, más extenso y constituido por una población que se consideraba a si misma como extranjera. Esta gente le produjo tanta riqueza al sur que cuando el gobierno federal los trato de liberar de la esclavitud se formo una guerra civil cruel y salvaje, la cual ha marcado a los Estado Unidos desde ese entonces.

Es cierto que la prevalencia de la mano de obra esclava y la falta de automatización que esta generaba fuera un punto decisivo en las hostilidades entre norte y sur. Lo que ningún historiador que se respete te dirá es que esto haya sido culpa de los esclavos. Que la clase dominante en la República Dominicana prefiera darle trabajo a haitianos pobres, sometiéndolos a horarios inhumanos y un trato casi esclavista no es culpa del haitiano. Esa clase dominante gana muchísimo mas dinero por contratar estos trabajadores, contra los cuales el estado se resiste a darles las condiciones más básicas de vida, como educación o seguridad médica.

Eso es sin contar el hecho de que para trabajar aquí hay que vivir aquí, comer aquí, pagar aquí y gastar aquí. No importa cuanta remesa se envíe hacia Haití, la enorme población de haitianos residentes es una parte integra de la economía nacional, reconocido por el hecho de que ya existe mercadeo exclusivamente en creole. ¿O creen acaso que los países se forman por migraciones ricas? Estados Unidos. China. Reino Unido. Son potencias por consolidar a sus diversos y variados grupos étnicos bajo una sola visión nacional, aunque haya sido logrado bajo métodos cuestionables en varias ocasiones.

No tengo que entrar en números de economistas ni en las visiones sesgadas de un caballero hijo de inmigrantes pudientes para entender que el articulo del señor Auffant es de corte fascista. Acusar a un grupo humano cuyo único deseo es trabajar es un delito cometido por las más viles dictaduras y despotismos en la historia. Que una persona dominicana contemporánea se reduzca a tales arranques de intolerancia disfrazada de compasión me llena de terror. Más aun me aterroriza que un periódico de publicación nacional se indigne a publicarle. Además de que, para aceptar de lleno que el haitiano es un mal para la República Dominicana, habría también que aceptar que el dominicano es un mal para Estados Unidos, España, o cualquier otra nación donde pisa suelo. 

Esto es síntoma de una baja autoestima a nivel histórico. La cual no sorprende, después de décadas
de abuso, autoritarismo y dictadura de todo tipo de corte. Déjenme asegurarles que los dominicanos no somos pobres por tener de vecinos a los haitianos. Los dominicanos somos pobres porque elegimos horribles gobernantes, quienes nos mantienen pobres, enfermos y brutos para que los sigamos eligiendo. Cuando estamos en la cúspide de descubrirlos en su farsa, nos venden la idea de que "debe de ser culpa de los negros, nunca pero nunca confíes en un negro".

Me apena que adultos dizque educados hagan comentarios que están desfasados desde la caída de la Alemania Nazi. Me apena tener que escucharlos y me apena tener que responderlos. ¿Quieren saber cuándo dejaremos de ser pobres? Cuando dejemos de acusar a nuestros vecinos de nuestros problemas, y pongamos manos a la obra a trabajar. Cuando dejemos de acusar a los nuestros y los aceptemos como hermanos.

viernes, 22 de junio de 2012

Exiliados Emocionales


" No he venido a entretener a mi pueblo. No. Yo no soy artista. No quiero aplausos. Oíd bien. He venido aquí porque yo no creo en el exilio voluntario. He venido porque en mi patria, esclava, como está hoy, es donde está mi deber y nadie debe rehuir de la madre enferma y lisiada, porque es entonces cuando más necesita del amor de sus hijos."

Pedro Albizu Campos

Cuando don Pedro dijo eso acababa de salir de estar preso. En vez de huir a alguna parte donde estuviera seguro, se quedo en su país a seguir la labor por la cual había caído preso. El exilio voluntario es desde hace mucho tiempo, una herramienta del que piensa para poder pensar tranquilo, sin el riesgo de muerte o encarcelamiento. Muchas veces no hay más remedio que irse a otra tierra a abogar por la propia. Llevar la voz a oídos que si respondan a la plegaria. Llevado a un plano mas mundano, podríamos decir que existe también un "exilio emocional", donde la criatura humana se extrae a si misma de su entorno social para poder vivir una vida mas tranquila.

El exilio voluntario puede engendrar frutos, pero también alienación si no se maneja con concentración y honestidad. De la misma manera, el exilio emocional puede traer claridad, pero en este caso, donde radica la diferencia, es en que generalmente trae indiferencia. La indiferencia de aquel que se ha rendido en sus intentos de ser escuchado.

"Yo no me quejo del precio de la gasolina, porque como quiera la tengo que echar", dice el exiliado emocional. "Yo votaría por X candidato, pero no lo haré, ya que como quiera al final va a ganar el que está" repite, con voz de sabio para que los demás compartan sus ideas como verdad. El exiliado emocional es claro en sus intenciones: Sostener la inercia del estatus quo, convencido de que aquí no hay nada que hacer.

Pero, al igual que don Pedro, hay que darse cuenta de que cuando más nos necesita el país es cuando más problemas tiene. No estoy diciendo que no se vaya quien desea un mejor futuro. Ese es el derecho de cada hombre y mujer en el planeta. Lo que digo es que permitir el abuso sin algún tipo de resistencia es casi lo mismo que estar a su favor. Muchos de los que se van se mantienen bien al tanto de los ires y venires de su nación, intentando ayudar con sus magros recursos. El exiliado emocional, quédese o váyase, se substrae de la discusión, argumentando estar por encima de ella, religiosidad, desinterés o simple aburrimiento.

Cada quien tiene derecho a llevar su vida como desea, mientras no este haciendo daño a nadie. Mi pregunta es: ¿Cuánto daño le está haciendo a su pueblo y a si mismo una persona que no se interesa en su sociedad? Una persona que ve un crimen ser cometido y no levanta su voz en defensa de la víctima es vista con desprecio. Entonces, cuando ocurre el supremo crimen del abuso, la inercia, la opresión y el maltrato de los derechos del pueblo, ¿no están acaso todos obligados a alzar la voz en protesta?

Ya lo dijo don Pedro. No es cosa de deseo personal ni interés. Atender a la madre lisiada es cosa de AMOR. No amor por los simbolos ni lo intangible, sino amor por la tierra y su gente. Un amor que debe ser cultivado, no sea que en su ausencia sea reemplazado. No solo por el odio, sino por la indiferencia. Practique este amor. Quéjese. Denuncie. Manténgase firme y desafiante ante el abuso y sepa en su corazón que usted no es el único, que todos estamos llamados a hacer un esfuerzo por mejorar nuestras vidas.


Porque no es por entretenimiento, ni por llamar la atención. Es porque nuestra madre muere.

lunes, 11 de junio de 2012

VIllanos de historieta en el gobierno Dominicano

Así que, me levanto hoy a las 6 de la mañana y me empiezo a preparar para un día mas. De la habitación del frente suena la televisión ya encendida. No le presto demasiada atención, hasta que, minutos después, empiezan a hablar con indignación. Logro descifrar algunas palabras a través de la puerta cerrada. Migracion. Educación. Indocumentados. Rechazo. Los engranajes empiezan a girar en mi cabeza. 'No puede ser', pienso, porque, en verdad, ¿a quien se le ocurre una idea tan, pero tan malvada?

Aparentemente, a Migracion.

Migracion le ha advertido a las escuelas del país que le prohiban la entrada a estudiantes indocumentados. Esta es una proposición tan indecente, tan malintencionada, tan brutal, que me faltan palabras para describirla. Es una proposición de villano de historieta, algo que Lex Luthor haría para encojonar a Superman. Es una idea que, llevada a su expresión final, deja en la calle a miles de niños dentro de este país. Niños a los cuales se les estaría quitando su única posibilidad de progresar en la vida.

A ver, ¿a cual de las dos es que hay que sacar?
Y si, digo malvada, no estúpida ni ignorante. Digo malvada porque es una medida que viene agarrada de manos con un prejuicio tan violento que solo trabaja a su servicio. Hablemos claro. Esto es para que no hayan haitianos en nuestras escuelas. Una medida estúpida hubiese leído "no haitianos en nuestras escuelas". Una medida malvada es la que te hace pensar que tal vez no es tan mala, que esta generada para el bien común, usando términos menos molestos como "indocumentados".

Pues entonces, yo conozco muchas familias alemanas, suizas, belgas y de varias partes de Europa. Se donde estudian sus hijos, blancos como la leche y rubios como el sol. Muchos de esos muchachos son indocumentados. ¿A ellos los van a botar de sus colegios también? Sí, el espectro del racismo se cierne sobre Dominicana, ¡propiciado por un estado que supuestamente promueve la educación! Pero no solo es a aquellos con color negro en la piel o un nombre afrancesado. ¿Saben ustedes la cantidad de dominicanos (blancos, negros y mulatos) que no tienen un solo papel con su nombre? ¿Acaso ninguno de ellos merece aprender? ¿Acaso la pobreza, o la irresponsabilidad de un padre debe condenar también a su hijo?

Por eso es que digo que son como villanos de historieta. Riqueza, conquista y destruccion, todo de un zarpazo. Con esto lograrían crear más gente jodida. Más gente que dependerían de un subsidio del estado. Más gente que saldrá de noche a la calle, llena de terror, a quitarle a alguien más el pan. Más gente ignorante de que se merece algo mejor. Mas votantes fáciles que comprar.

Esto no es estupidez, mi gente. Esto es maldad.

Reconozcamos la diferencia.